Los bajos ingresos son la principal preocupación para casi el 50% de los argentinos, según un informe privado

La inflación ya no es la principal preocupación de los argentinos. REUTERS/Francisco Loureiro/
La inflación ya no es la principal preocupación de los argentinos. REUTERS/Francisco Loureiro/

La situación económica continúa siendo el principal eje de preocupación para gran parte de los argentinos. Puntualmente, la pérdida de poder adquisitivo, las dificultades para llegar a fin de mes y el aumento del endeudamiento familiar configuran un escenario de incertidumbre que impacta de lleno en los hogares. En ese contexto, crece el pesimismo sobre el presente y también sobre las perspectivas económicas para los próximos meses.

Según un relevamiento realizado por Proyección Consultores, el 49,9% de los encuestados señaló que su principal preocupación en la actualidad son los bajos ingresos. En segundo lugar apareció la inseguridad y el delito con el 40,1%, mientras que la inflación y los precios ocuparon el tercer puesto con el 35,5%.

Gráfico de barras horizontales azules mostrando una encuesta sobre preocupaciones. Las principales son bajos ingresos (49,9%), inseguridad (40,1%) e inflación (35,5%)
Las principales preocupaciones de los argentinos (Proyección Consultores)

La encuesta también mostró un fuerte deterioro en la percepción sobre la economía familiar. El 75,5% aseguró que su situación económica empeoró o se mantuvo igual de mal en los últimos meses. Dentro de ese grupo, el 55,4% afirmó que directamente empeoró, mientras que un 20,2% sostuvo que continuó igual de mal. Solo el 24,5% indicó alguna mejora o estabilidad positiva.

De cara a los próximos seis meses, las expectativas siguen siendo mayormente negativas. El 62,5% considera que su situación económica continuará igual de mal o será peor. En contrapartida, el 37,5% mantiene expectativas más optimistas y espera una mejora o estabilidad favorable.

Diagrama de torta y barras en tonos azules y rojos que ilustra la percepción económica familiar en Argentina. La sección roja del 75.5% predomina, junto a datos mensuales
El 75,5% aseguró que su situación económica empeoró o se mantuvo igual de mal en los últimos meses (Proyección Consultores)

Otro dato que expone la compleja realidad económica es el nivel de endeudamiento de los hogares. Apenas el 35,9% afirmó no haber tenido que pedir dinero prestado durante el último mes para cubrir gastos.

Entre quienes sí recurrieron a financiamiento, el 20,1% pidió ayuda a familiares o amigos, el 14,9% utilizó la tarjeta de crédito pagando el mínimo o en cuotas y el 11,6% solicitó préstamos bancarios. Además, un 10,1% recurrió a préstamos de Mercado Pago y el 7,5% acudió a entidades financieras.

Apenas el 35,9% afirmó no haber tenido que pedir dinero prestado durante el último mes para cubrir gastos básicos. REUTERS/Agustín Marcarián
Apenas el 35,9% afirmó no haber tenido que pedir dinero prestado durante el último mes para cubrir gastos básicos. REUTERS/Agustín Marcarián

En cuanto a la mirada general sobre el país, el 61,4% de los consultados considera que Argentina atraviesa una crisis económica, mientras que el 30,7% opina que existen dificultades económicas aunque sin llegar a una crisis. Solo el 7,9% cree que la situación es normal o estable.

En la misma línea, un informe de Bumeran señaló que el 87% de las personas trabajadoras en Argentina considera que su salario no es suficiente para cubrir sus necesidades básicas, 2 puntos porcentuales más que en 2025.

Además, el 74% de los talentos considera que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses. Este indicador se encuentra 16 puntos porcentuales por encima del estudio en 2025, cuando el 58% de los talentos lo afirmaba.

“La desaceleración de la inflación no implica automáticamente una recuperación del salario real. Después de varios años de pérdida acumulada del poder adquisitivo, las personas trabajadoras siguen destinando gran parte de sus ingresos a necesidades básicas como el alquiler y los alimentos. El alquiler aparece como el principal gasto para el 44% de los talentos”, dijo Federico Barni, CEO de Bumeran.

“Hoy el desafío ya no pasa solamente por ‘ganarle a la inflación’, sino por reconstruir capacidad de consumo y previsibilidad. La percepción social del salario suele recuperarse más lentamente que los indicadores macroeconómicos porque las personas evalúan su situación cotidiana: cuánto duran sus ingresos, si pueden ahorrar o endeudarse menos y si sienten capacidad de proyectar”, agregó.

Uno de los puntos que explica esta percepción es el menor ingreso disponible. Según Equilibra, este cayó 0,4% en marzo. La diferencia entre el ingreso real y el ingreso disponible responde a los gastos con menor posibilidad de ajuste dentro del presupuesto familiar.

El informe incluye en este grupo a alquileres, expensas, transporte, educación, comunicación, tarifas de servicios públicos y medicina prepaga. Cuando estos gastos suben más que los ingresos o superan la inflación promedio, disminuyen la capacidad de consumo en otros bienes y servicios.

Según la consultora, “todos los grupos registraron una reducción en su ingreso disponible después de afrontar los gastos fijos”.

El informe señala, además, que el ingreso disponible se mantiene muy por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno. Frente al promedio de enero a septiembre de 2023, la caída es de 12,2 por ciento. Por su parte, el ingreso real total muestra un descenso de 6,6% respecto de ese mismo período.

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