Con alta informalidad y empleos precarios, hay casi 690.000 jubilados que siguen trabajando

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Ante la caída del poder adquisitivo de sus haberes, cada vez más jubilados se ven obligados a seguir trabajando. En la mayoría de los casos, lo hacen en condiciones precarias, predominando la informalidad y el cuentapropismo.

Al cuarto trimestre de 2025, los trabajadores de 65 años y más representaron el 5,1% del total de ocupados en aglomerados urbanos del país.

Así surge de un estudio de Politikon Chaco, en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec, el cual subrayó que el dato de 2025 se ubica como el segundo más alto desde 2016, superado únicamente por el registro de 2019 (5,2%).

En los últimos tres años se observó un aumento sostenido de las personas mayores de 65 años que se incorporan al mercado laboral, mientras que, de manera simultánea, disminuyó la participación de los jóvenes de hasta 24 años.

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En los últimos tres años se observó un aumento sostenido de las personas mayores de 65 años que se incorporan al mercado laboral- NA

Por aglomerados urbanos, los que exhiben los mayores niveles de participación de jubilados dentro de los ocupados son Ciudad Autónoma de Buenos Aires (7,6% del total), Gran Tucumán (6,5%) y Posadas (6,1%).

Le siguen GBA (5,4%), Gran Rosario (5,2%) y San Nicolás-Villa Constitución (5,2%), al tiempo que Mar del Plata (5,1%) se ubica en el mismo nivel que el total país.

En 2016 se contabilizaban alrededor de 517.441 trabajadores en ese rango etario, cifra que ascendió a 686.160 en 2025, lo que significa un incremento del 32,6%.

De este modo, se trata del grupo de edad con mayor expansión relativa del período, muy por encima del crecimiento general (+17,8%) y también de la franja de 45 a 54 años, que ocupó el segundo lugar (+29,8%). En contraste, las personas de hasta 24 años exhibieron un alza del 4,9%.

Gráfico de barras que muestra la variación porcentual de trabajadores por rango etario entre 2016 y 2025, destacando los grupos de 45-54 y 65+ años con los mayores aumentos
Variación porcentual de trabajadores por rango etario (Politikon Chaco)

En 2025, la categoría predominante de empleo entre las personas de 65 años y más fue el cuentapropismo, que concentró el 48,1% del total de ese rango etario, alcanzando el mayor valor de la serie iniciada en 2016.

A su vez, el trabajo asalariado explicó el 43,2% del total de este grupo; los patrones concentraron el 7,2% del empleo en esa franja etaria (su nivel más bajo de la serie); y, finalmente, los trabajadores familiares sin remuneración representaron el 1,5% del total.

El informe resaltó que el salto del trabajo por cuenta propia se dio principalmente en 2024, momento en que los asalariados perdieron una parte importante de su participación.

Por ende, remarcó la consultora, si bien la diferencia entre 2016 y 2025 marca con claridad la reconfiguración del empleo, esta transformación se aceleró en los dos últimos años, en sintonía con la suba en la tasa de actividad del rango etario analizado.

Diagrama de líneas sobre ocupados mayores de 65 años por categoría ocupacional: Patrones, Cuentapropistas, Asalariados y Familiares sin remuneración, de 2016 a 2025
Evolución de los ocupados mayores de 65 años por categoría laboral (Politikon Chaco)

“El hecho de que casi la mitad de los ocupados de ese grupo sean cuentapropistas y que esa participación haya alcanzado el nivel más alto desde 2016 no parece responder solamente a una elección individual o a una búsqueda de independencia laboral; por el contrario, la dinámica sugiere una creciente necesidad de generar ingresos por fuera de esquemas laborales más estables, en un contexto donde las jubilaciones pierden capacidad de compra y muchas personas mayores deben continuar trabajando para sostener sus gastos cotidianos”, señaló Politikon Chaco.

“La expansión del cuentapropismo entre los adultos mayores aparece así más vinculada a estrategias de supervivencia económica que a una transición voluntaria hacia formas más flexibles de empleo”, consideró.

A su vez, el retroceso tanto de los asalariados como de los patrones implica que una parte significativa de los adultos mayores dejó de ocupar posiciones relativamente más estables o de mayor capacidad económica para pasar a desempeñarse en actividades más precarias, inestables y de baja escala.

En 2025, el perfil ocupacional de los cuentapropistas de 65 años y más evidenció una marcada concentración en actividades asociadas al autoempleo tradicional, el comercio minorista y los oficios.

En este contexto, la construcción concentró el 12,7% del total de ese segmento. Además, en comparación con 2016, registró un crecimiento del 74,6% en la cantidad de personas ocupadas en el sector.

Captura de pantalla de un gráfico de barras horizontal. Muestra la participación porcentual de cuentapropistas de 65 años o más por actividad en 2025, con barras azul oscuro sobre fondo blanco
El perfil ocupacional de los cuentapropistas de 65 años y más evidenció una marcada concentración en actividades asociadas al autoempleo tradicional, el comercio minorista y los oficios (Politikon Chaco)

En segundo lugar se ubicó el comercio de alimentos, bebidas y tabaco, con una participación del 11,3% y una expansión del 167,2% respecto del inicio de la serie.

Luego se encuentran las actividades jurídicas y contables, que representaron el 7,8% del total y exhibieron un aumento particularmente significativo, del 280,5% en relación con 2016.

La informalidad gana terreno entre quienes continúan trabajando más allá de la edad jubilatoria. En perspectiva, en 2016 esta condición presentaba una composición relativamente equilibrada: el 53% se desempeñaba en empleos formales y el 47% en informales.

No obstante, a partir de 2017 se produjo un quiebre en esa dinámica: estos últimos pasaron a representar la mayoría, al alcanzar el 50,6% del total. Esta tendencia se profundizó posteriormente hasta registrar un pico de 59,4% en 2018.

El año 2020 representó una excepción parcial dentro de esta tendencia, debido al fuerte impacto de las restricciones sanitarias sobre las actividades más precarias e informales, que expulsaron temporalmente del mercado laboral a muchos adultos mayores ocupados en “changas” o empleos no registrados.

Tras la pandemia, se produjo nuevamente un deterioro. Aunque la formalidad se recuperó en 2021 (58,8%), desde 2023 reapareció un crecimiento sostenido de la informalidad: pasó del 42,1% en ese año al 48,1% en 2024 y trepó al 55,7% en 2025.

Esto “refleja un avance de la precarización laboral entre quienes continúan activos pese a haber alcanzado la edad jubilatoria”, destacó Politikon Chaco.

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