Más premios, más negocios y más tensión: la ATP profundiza su modelo millonario y crece el malestar de los jugadores
El tenis masculino cerró 2025 con cifras récord y se encamina a otro salto económico en 2026. Arabia Saudita, las apuestas y los Masters 1000 ampliados impulsan el negocio, mientras los tenistas reclaman una distribución más equitativa y menos exigencia competitiva
Con un tenis cada vez más orientado al negocio de las ganancias, la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) avanza hacia un modelo que incrementa sus ingresos, multiplica los premios y consolida una nueva generación de tenistas multimillonarios. El balance de la temporada 2025 y las proyecciones para 2026 muestran números inéditos, aunque también exponen un creciente descontento entre los jugadores por el reparto del dinero y la sobrecarga del calendario.
Ese contraste explica, en parte, el clima de celebración en la cúpula de la ATP. En su último informe, la entidad destacó que 88 jugadores superaron el millón de dólares en premios durante la temporada 2025, un dato que refleja el crecimiento del circuito.
Más allá del ingreso de capitales árabes, otro motor clave del crecimiento fue la alianza con las casas de apuestas, que generó ingresos millonarios. Cada partido apostado deja un porcentaje para la ATP que, acumulado, se traduce en cifras muy significativas. Este punto, sin embargo, despierta críticas: entrenadores y jugadores reclaman que parte de ese dinero llegue de manera directa a los tenistas de menor ranking, tanto para mejorar sus ingresos como para reducir los riesgos vinculados a las apuestas ilegales.
Desde la conducción del organismo sostienen que los resultados económicos también permitirán mejorar los sistemas de retiro y jubilación para los jugadores, hoy limitados a quienes cumplen determinados años de actividad y requisitos de participación en el circuito. La idea es ampliar ese beneficio, con montos escalonados según el recorrido de cada carrera.
Bajo el programa OneVision, impulsado por Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP, el organismo madre del tenis mundial llevó adelante reformas estructurales que elevaron el perfil de los eventos premium y aumentaron la recaudación. Entre los cambios más relevantes figura el nuevo modelo de reparto en los Masters 1000, que en 2025 distribuyeron 18,3 millones de dólares —un incremento del 25%— entre 186 jugadores.
El crecimiento continuará en 2026. El calendario contará con 63 torneos en 29 países, mientras que el fondo de bonificación de los Masters 1000 ascenderá a 21,5 millones de dólares, una cifra similar a lo que ganó en premios el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, durante toda la temporada 2025 (21,3 millones). El fondo de los ATP 500 será de 3,07 millones de dólares, y el Challenger Tour alcanzará un récord de 32,4 millones, un aumento del 167% respecto de 2022.

Los comentarios están cerrados.