Las reliquias de Messi, el “menú de campeones” y el gesto de Riquelme: las perlitas de la presentación de la camiseta de la Selección
El presidente de Boca Juniors fue uno de los más de 300 invitados que dijeron presente en el Teatro Colón para vivir una hermosa noche bajo el calor de la posible cuarta corona de la Albiceleste en el Mundial 2026
“Todos juntos vamos por la cuarta”. El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, eligió cerrar su discurso en el Salón Foguier – Libertad, a metros del Salón Dorado del Teatro Colón, con la ilusión de un país para que la Selección diga presente el domingo 19 de julio próximo en el Estadio MetLife de Nueva Jersey en busca del tan ansiado bicampeonato. No fue casualidad la elección de este recinto característico de la Argentina y cita obligada para los turistas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este mismo lugar, pero hace tres años, se desplegó la camiseta albiceleste más grande del mundo bajo una iniciativa de Adidas horas después de la coronación en Qatar y la marca que viste al combinado nacional repitió escenario para formalizar la camiseta que se usará en la Copa del Mundo de 2026.
En este sentido, hubo dos lugares dedicados al mejor jugador del mundo. En el exterior, se montó una serie de recortes sobre su paso por la Selección y, en el interior, se dejó ver una colección con algunas de sus grandes reliquias: una camiseta autografiada por él, la cinta de capitán que llevó en la final de la Copa América 2021, los botines que utilizó en esa definición contra Brasil y ante Colombia en la edición de 2024 y la camiseta vestida frente a la Tricolor.
La organización dispuso una serie de actividades, dentro de las que los participantes podían jugar al truco, una tradición argentina que fue parte del video que grabó la marca de las tres tiras para dar a conocer la casaca de la Celeste y Blanca y que será difundido al público en general este viernes. El “Quiero vale 4″ provoca una alusión inmediata a la cuarta estrella que buscará la Scaloneta en la competencia organizada por Estados Unidos, México y Canadá. Esto lo equipararía a Italia y Alemania como los segundos máximos ganadores en Mundiales, por detrás del pentacampeonato de Brasil. Este juego podía otorgar una serie de premios a los ganadores, que iban desde un mazo personalizado a stickers especiales, todo relacionado a la Selección.
Otra de las posibilidades que se brindaba era que los propios asistentes pudiesen colocar una serie de imanes de diferentes colores en los lugares adecuados para terminar de armar la camiseta distintiva entre todos. Incluso, se repartió un diario breve, cuya tapa tenía en letra grande la frase “Seguí soñando”. A lo largo de las siete páginas, la firma alemana repasa los detalles de una tela que reúne un efecto de tres tonos de celeste en sus clásicas franjas verticales, evocando las camisetas utilizadas en las conquistas de 1978, 1986 y 2022. Esto se suma a un seguimiento de todas las pelotas usadas en Mundiales: desde la Telstar de la edición de México 1970 pasando por la Tango de 1978, la Jalisco de México 1986, la Al Rihla de Qatar 2022 y la Trionda, el balón oficial de la siguiente Copa del Mundo.
El “menú” de los campeones del mundo tampoco pasó desapercibido en las entrañas del Teatro Colón. El ritmo incesante de los mozos trajo comida por doquier en sus idas y vueltas a la cocina y hubo opciones para todos los paladares.
Uno de los primeros platos que salió al salón fue un canapé con salmón ahumado y le siguieron un crostini de cebolla caramelizada y queso brie, ingrediente que se repitió en una combinación con morcilla como relleno de una empanada. La característica comida nacional también incluyó una versión con carne para los más tradicionales. Además, se sirvieron mini canastitas de cebolla, portobellos rellenos, mini hamburguesas, buñuelos y bondiola a la barbacoa entre panes, entre otras exquisiteces. Tampoco faltó el mini choripán con salsa criolla. Además, hubo barra libre para tomar vino, gaseosa, cerveza o agua.

Los comentarios están cerrados.