Alberto Fernández: “Me decían títere y resulta que el títere es el único que termina enfrentado a Cristina Kirchner”
A 18 días de dejar el poder, el presidente Alberto Fernández habló de su relación con la vicepresidenta Cristina Kirchner con quien aseguró que termina su mandato "enfrentado".
"Por un lado me piden que sea obediente y por el lado que tenga la lapicera", cuestionó el mandatario, quien planteó: "Los medios argentinos decían que yo era un títere y resulta que el títere es el único que termina enfrentado con Cristina" Kirchner.
En una extensa entrevista con el medio uruguayo El Observador, Fernández insistió: "Muy títere no era, ese era el problema. Y la queja de 'no me esuchan', no es que no escucho. Oir escucho, porque además me lo dicen por escrito. Pero lo que pasa es que no siempre estoy de acuerdo y lo que yo quería era que Argentina subiera la vara en un montón de cosas".
Ese "no me escuchan" al que hace referencia el mandatario apunta a las críticas que ya desde 2020 comenzó a hacerle por escrito y a través de las redes sociales su vicepresidenta.
Fernández contó, además, que cuando fue electo presidente, alguien de su confianza le dijo que le esperaban "tiempos difíciles" y que, al igual que Perón en su último gobierno, iba a ser "tironeado por la izquierda y la derecha". "Creo que tenía razón", siguió.
"Me recomendó que antes de reaccionar cuente hasta diez para preservar todo esto, y lo hice. Cada vez que enfrenté esa situación, conté hasta diez, tragué saliva", dijo.
Alberto Fernández junto a Cristina Kirchner en el Congreso. Foto: EFE.
Al profundizar en esa tirante relación con Cristina Kirchner, Fernández sostuvo que el vínculo termina "distante" porque no piensan igual "en muchas cosas". "Yo no soy de los que creen que el déficit fiscal no hace daño, el déficit fiscal hace mucho daño", puntualizó sobre una de las cuestiones que los enfrentó.
"Fue escuchada, hacía declaraciones y además la escuchaba en privado. Lo que es verdad es que no la obedecía en todo lo que quería que la obedezca. Pero no era mi misión obedecerla y ella lo supo desde el primer día", destacó.
El mandatario también repasó uno de los momentos más difíciles de su Gobierno, tras la renuncia de Martín Guzmán al ministerio de Economía. "Él se quiso ir, se cansó", dijo Fernández antes de reconocer que fue él quien eligió a Silvina Batakis como su sucesora pero que en el Frente de Todos "no le dieron la fortaleza política que necesitaba".
"Ahí hubo un palo en la rueda", remarcó. Al fugaz paso de Batakis por Economía le siguió el desembarco de Massa. "Llegó Sergio y la verdad es que con mucho coraje levantó el tema", analizó.
Al analizar la situación del país y mientras el periodista daba cuenta de la crisis que manifiesta con más de "40% de pobres y 20% de indigentes", Fernández aseguró que nunca pensó en renunciar y consideró que deja "una Argentina de pie, andando".
"Yo sé que las primeras dos deudas que hay que pagar es solucionar el problema de los ingresos de la gente, porque los salarios están muy deprimididos, y parar la inflación, que termina deprimiendo constantemente los ingresos", siguió.
Pero insistió: "Yo te digo que dejo un país donde pese a todo lo que te estoy diciendo, en los primeros ocho meses tenemos récord de producción industrial en los últimos ocho años, donde el 70% de la capacidad industrial está funcionando".
Alberto Fernández y el "asco" por el escándalo del yate de Insaurralde
A Fernández le preguntaron por la corrupción y puntualmente por el escándalo que estalló días antes de las PASO, cuando se conocieron fotos y video de Insaurralde paseando en un lujoso yate por el mediterráneo junto a una modelo.
"Me dio asco, es obsceno. A mí no me preocupa la vida privada de la gente, pero eso es obsceno y más obsceno que aparezcan 600 mil dólares en la casa de una joven de dudosa procedencia", sostuvo.
En distintos pasajes de la entrevista Fernández se despegó de los distintos casos de corrupción que salpicaron al Gobierno y enfatizó que dejará la gestión con el mismo dinero con el que ingresó.

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