Ruggiero, un apellido con estirpe tanguera: el festival que crearon Adrián y Daniel, los hijos del bandoneonista de Osvaldo Pugliese

En la mesa se tiraban las cartas y Osvaldo Pugliese hacía gestos como si estuviera dirigiendo una orquesta. Enfrente suyo el que los interpretaba era el pibe Adrián Ruggiero, hijo de Osvaldo Ruggiero, uno de los fueyes de su formación. Eran pareja de truco en los veranos de Mar del Plata, donde solían pasar las fiestas con sus familias en el club de Pesca. Se respiraba una fraternidad entre los músicos de tango. Hoy Adrián recuerda no sólo al maestro Pugliese sino también a Emilio Balcarce, con el que se juntaban a cenar para ver los clásicos de fútbol en los torneos de verano. Y otro conocido era Juan José Mosalini, bandoneonista radicado en Francia.

Cierta noche, fueron a tomar un café cerca del Casino marplatense y Osvaldo Ruggiero le dio una carpeta con las partituras de “Bordoneo y 900”, obra que Mosalini la llevó a un disco con ese nombre y luego la grabó en Abbey Road para un cortometraje animado de Disney llamado Lorenzo.

“Todo esto me marcó muy fuerte porque había una manera de vivir y de compartir que no estaba directamente vinculada a la música. Era una verdadera fraternidad”, recuerda sobre aquellos tiempos Adrián Ruggiero, uno de los creadores del Festival de Bandoneón Osvaldo Ruggiero. A punto de arrancar su cuarta edición, el festival está organizado por la Asociación Civil Fábrica Argentina de Tango, integrada por los también bandoneonistas Adrián y Daniel, hijos de Osvaldo Ruggiero, alma de la orquesta de Pugliese, compositor y fundador de la exquisita orquesta Sexteto Tango, y quien falleciera en 1994 a sus 71 años.

Serán diez días de festival, entre el jueves 17 y el domingo 27 de septiembre, una maratón de propuestas musicales y diversas actividades que se darán cita en varias sedes. Se creó luego del centenario de Osvaldo Ruggiero, realizado en 2022, donde se presentó el disco y el documental Rompelo Tano. “Repetimos en 2023 y ya el siguiente convinimos en hacer un festival de bandoneón, el único en el país de edición anual y bajo producción independiente”, explica Daniel Ruggiero. Y Adrián agrega: “Esta idea de tener un espacio y una programación dedicada únicamente al bandoneón surgió luego del trabajo que ideó Daniel con Rompelo Tano. Cuando parecía que ya estaba todo dicho se reinventó en algo mucho más grande, que es este festival donde se reúnen todas las generaciones de bandoneonistas en actividad, desde el legendario Víctor Lavallén hasta el proyecto de Fueyeritos de Rosario con pibes que arrancan con el instrumento a los 8 años”.

Los Ruggiero son un pequeño clan de la guardia tanguera: no existe un caso como ellos, en que el padre y sus dos hijos toquen el bandoneón. Explican que este año estará dedicado a Víctor Lavallén, uno de los máximos referentes vivos de la historia del tango argentino. “Con 90 años recién cumplidos, su trayectoria como bandoneonista, director, compositor y arreglador abarca más de siete décadas, e incluye haber sido parte de la orquesta de Osvaldo Pugliese en su época de oro. La Orquesta Típica Víctor Lavallén se presentará junto a la Orquesta Típica Daniel Ruggiero en un concierto muy especial que tendrá lugar el día 26 de septiembre en el CAFF”, cuentan, a dos voces, como un plato fuerte del festival.

Pasado, presente y futuro del bandoneón a través de conciertos, charlas, documentales, milongas, “muchas con entrada gratuita, en distintos barrios y sedes para poder acercar a la mayor cantidad de personas posibles este maravilloso instrumento”, dice Adrián, mencionando que el proyecto cuenta con el acompañamiento de Fundación Santander Argentina a través del Régimen de Promoción Cultural (Mecenazgo) del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

–Ustedes son parte de una memoria del bandoneón. Cada uno toca, enseña, tiene sus grupos y sigue el legado. El festival tiene la impronta inevitable de Osvaldo, su padre. ¿Cómo sigue en la emoción familiar y en la música el eco de su figura?

Daniel Ruggiero: –La figura de Osvaldo es indudablemente algo muy fuerte para nosotros, tanto en lo profesional como en lo familiar y personal. Desde sus exaltaciones a que hagamos música, sus juntadas con amigos, Pugliese, Mosalini, Lazzari, ensayos en la casa con Alejandro Zárate, quien años después fuera mi maestro de bandoneón; por años, sin querer cobrar un centavo, solo por amor y respeto a Osvaldo. Los asados en la actual Casa del Tango, aún en obra, para juntarse a limpiar, pintar una pared o simplemente juntarse a comer un asado y hablar de tango y de música. Pero lo que estoy seguro es que él y sus compañeros de orquesta y del sexteto, como tantos otros, Víctor Lavallén incluido por supuesto, han dejado un legado enorme de música, de respeto inclaudicable por tocar bien, por tocar con compromiso, y con convicción y amor. Y eso que ellos hicieron, nos permite a todos nosotros hoy poder vivir de hacer música y tango, así que es algo inmenso, que nos reconforta honrar. En lo personal, haciendo nuestra propia música y en lo colectivo desde nuestra asociación Fabrica Argentina de Tango, dejando un festival dedicado al instrumento y a su memoria.

–También está el documental Rompelo Tano, que se va a proyectar en el festival, ¿cómo fue ese proceso creativo?

Daniel: –El documental Rompelo Tano, de Augusto de Antoni, fue una hermosa experiencia. Para nosotros, trabajar de ese modo en la producción fue muy enriquecedor. Hay material de archivo inédito, descubrimos imágenes, fotografías, hasta un tango inédito de mi padre que Pugliese le devuelve años después de estar en un cajón, y que rescatamos y grabamos. Una increíble parábola del destino fue que en la grabación del disco por su centenario hayamos podido estrenar un tema de su autoría.

Adrián Ruggiero: –Lo siento como el resultado de un homenaje muy sentido, no sólo de parte nuestra sino también de los participantes. Se reunieron una gran cantidad de músicos para la grabación del disco, muchos bandoneonistas jóvenes, se entrevistaron figuras emblemáticas del tango como Juan José Mosalini, Alejandro Zárate y al historiador Gabriel Soria, quien es el actual presidente de la Academia Nacional del Tango y nos ha abierto sus puertas para nuestras actividades en otras ediciones.

–¿Cómo ven la realidad del tango en Argentina? ¿De qué forma hoy convive el tango, la identidad, la música y su acervo cultural en un mundo donde cada vez se escucha menos, donde hay crisis económica por todos lados y los algoritmos parecen construir una hegemonía difícil de gambetear?

Adrián: –La realidad del tango se puede dividir en varias aristas. Por un lado, está más vivo que nunca o, para ser sensato, puedo decir que es el momento con mayor variedad de propuestas, donde se volvieron a componer tangos, instrumentales y cantados también y los nuevos grupos tocan sus propios temas. Esto se está dando de una manera cada vez más natural, y hay algo que lo vincula también con el movimiento del rock argentino: los grupos tocan sus propias canciones. Sin composiciones, el género se desvanece y queda tristemente colgado de que suenen sus viejos clásicos. Seguramente sean insuperables, pero en la búsqueda está el camino y sin esta renovación de repertorio todo se iría cayendo hasta que quede sólo la arista donde se hace música para turistas que consumen música de museo. El algoritmo difícilmente te tire un tango si es que no está uno insistiendo en el género, de todos modos, al tercer tema te tira una versión de Luis Miguel y antes de siete canciones estás escuchando música pop. Es muy difícil permanecer, cuando es evidente que escuchar tango no es un buen negocio para las grandes compañías que son las nuevas dueñas de la música.

Daniel: –Si bien nosotros estamos en Buenos Aires y conocemos esta plaza, en todas nuestras ediciones anteriores tuvimos sedes en el interior del país. El tango y el bandoneón es un fenómeno nacional, y claro está también mundial, pero en nuestro país se está instalando como un instrumento que trasciende el tango y folklore, cada vez más ves bandas de “rock” o de canciones cuentan con un bandoneón como instrumento estable, no sólo invitado para dar un color local al tema. Desde mis comienzos allá por los fines de los 90, hasta hoy, el número de músicos y agrupaciones de tango se elevó notablemente. Todo realizado con una cuota cada vez más grande de amor, ya que es muy compleja la realidad de los músicos actualmente, y cada vez hay que hacer más cosas para vivir de la música, hecho que resta tiempo a escribir nuevos temas y estudiar más un instrumento. Sin embargo, pensar en que estamos en una especie de “resistencia” es una tentación en estos tiempos de agresión hacia nuestra cultura y a nuestra identidad cultural, porque en la resistencia está la contracción y nosotros creemos que la mejor forma de resistir o no claudicar es la expansión, no sólo cuidar lo que hemos conseguido, sino ser creativos e ir siempre a más.

–A veces se habla de que el tango sigue viviendo en el pasado. Sin embargo, existe un caldo de cultivo que está en las milongas, en los barrios, en las escuelas. ¿Creen que hay verdadero recambio generacional? ¿Hay renovación y diversidad dentro del tango?

Daniel: –Por supuesto que sí, el tango y el bandoneón también. Nuestra programación de esta edición lo confirma. Conviven Víctor Lavallén y orquesta con el dúo Ávalos-Solera, que hacen Bach a dos bandoneones; o el Quinteto Criollo González Calo y Juan Serén con su tango criollo y su lírica cruda, el chamamé de Milagros Caliva y su trío, la rama historicista con la Sentimental y Canyengue, lo progresivo de Violentango. Y tratamos de mostrar lo que pasa año a año, las presentaciones o estrenos para el instrumento. En esta edición tenemos a Pablo Jaurena con su disco Fueyerías recientemente editado, con entrada libre en la U.N.A.

Adrián: –En el mundo del tango hay de todo, esa diversidad existe tanto como la renovación y el recambio generacional. Por supuesto que hay grandes tanguerías con sus shows “for export”, pero hay Piazzolla y hay Pugliese, y también hay lugares como el CAFF donde siempre ves alguna novedad. Hay milongas queer desde hace muchos años, como políticas de diversidad de género; las chicas bailan entre sí, los chicos también. Hay una gran cantidad de artistas sub 25 tremendamente talentosos haciendo nuevas composiciones. Se fusiona con el rock, con la electrónica, con el jazz, con el hip hop y con los Redondos. Se lleva el tango a las escuelas primarias y dejó de ser cosa de varones para abrir el espectro a cualquiera que se quiera acercar porque, como es sabido, el tango te espera. Y, además, no discrimina.

–El homenaje a Víctor Lavallén en el festival está a la altura de una leyenda viva, aunque para el público fuera del tango tal vez no sea tan conocido. Si pudieran decir cuáles son sus principales rasgos como artista, ¿qué dirían?

Daniel: –Víctor es una figura central del instrumento desde los años 50. Poco después ingresó a la orquesta de Pugliese y se consolidó como bandoneonista y arreglador, dejando arreglos que hoy siguen siendo tocados y bailados. Luego su paso por el Sexteto Tango, Mariano Mores, Color Tango, For Ever Tango, hasta el día de hoy donde dirige su propia orquesta típica y la Orquesta Escuela de Emilio Balcarce. En él se condensan los bailes populares y la efervescencia creativa. Es un maestro del tango, del bandoneón y de la vida, con su memoria, legado y sabiduría.

Adrián: –Quiero resaltar la humildad de él como artista. Sigue a sus noventa años componiendo nuevas músicas, rodeado de músicos jóvenes, pasándole la pelota al que viene. Me emociona verlo en la platea cuando tocamos y aparece sin avisar; de verdad le interesa lo que estamos haciendo. Después es infaltable el café con leche en el bar más cercano y sus consejos y su escucha son oro puro. Me trae grandes recuerdos de mi viejo, y para mí es un honor poder homenajear a tremenda figura. No hay homenajes a la altura de Lavallén, sólo el agradecimiento por estar.

La programación del festival

Jueves 17

A las 17, Dúo Solera-Avalos, en El Escritorio de Melos, Perón 1560. Entrada Libre

Sábado 19

A las 20, Violentango y Milagros Caliva Trío, en el CAFF, Sánchez de Bustamante 772. Entradas desde 18.000 pesos

Domingo 20

A las 18, Ruggiero/López, en Naesqui, Charlone 1400. Entrada libre. Invitados Chino Laborde y Camil y Pablo en danza.

Martes 22

A las 19, Pablo Jaurena en la Universidad Nacional de las Artes, UNA, Córdoba 2445. Entrada libre.

Miércoles 23

A las 20, presentación del documental Rompelo Tano. En la Carbonera Cine, Carlos Calvo 299. Invitados: Augusto De Antoni, director del documental y Jaime Granda, bandoneonista. Entrada, 12.000 pesos

Jueves 24

A las 19.30, Quinteto Criollo González Calo, junto al poeta y cantor Juan Serén. En EMPA, Vélez Sarsfield 680, Avellaneda. Entrada libre.

Viernes 25

A las 18, Flor de Lío con Nelson Ibarra. En Naesqui, Charlone 1400. Entrada libre (se suspende por lluvia).

Sábado 26

A las 20, Orquesta Típica Víctor Lavallén y Orquesta Típica Daniel Ruggiero. En el CAFF, Sánchez de Bustamante 772. Entradas desde 22.000 pesos.

Domingo 27

A las 19, Milonga de cierre con DJ de vinilos de tango y concierto de la Orquesta Sentimental y Canyengue. En la Asociación Correntina General San Martín, Paraguay 5131. Bono contribución: 10.000 pesos; jubilados, menores de 16 años y estudiantes: gratis.


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