Dante Sica, ex ministro de Producción, predijo más calma con el dólar: “No vamos a tener más crisis del sector externo”
El ex ministro de Producción y titular de la consultora ABECEB, Dante Sica, aseguró durante una entrevista en la señal de streaming de Infobae en Vivo que la economía argentina podría ingresar en una etapa de mayor estabilidad cambiaria debido a la diversificación de los sectores exportadores. Sica afirmó que “no vamos a tener más crisis recurrentes del sector externo” y sostuvo que el país atraviesa un proceso de transformación estructural en el que la competitividad y la integración global resultan claves.
Según el análisis del ex funcionario, “hoy no es uno, hoy son cuatro. Hoy es el complejo agropecuario, que tiene una alta productividad, aunque todavía por debajo de su frontera de posibilidad de producción, y se está incorporando muy fuertemente el energético”. Sica destacó que el salto observado en los últimos meses provino del sector petrolero, en especial del petróleo crudo, y anticipó que la minería —con el litio y las inversiones en cobre— y los servicios basados en conocimiento, como los data centers y la inteligencia artificial, serán protagonistas en el nuevo esquema exportador argentino.
En ese contexto, sostuvo que la economía local construyó “un puente de dólares donde las crisis recurrentes del sector externo desaparecen”. Explicó que ese fenómeno permitirá pensar en “una macro estable, con lo cual las empresas empiezan a tener un horizonte distinto, donde las crisis sistémicas se eliminan, donde empezás a normalizar la economía y donde para la micro, tanto del consumidor, de la familia como de las empresas, se aumenta el horizonte de planeamiento, porque vas a una economía normalizada”.
El titular de ABECEB identificó como uno de los grandes desafíos el avance hacia una economía competitiva. “Hasta ahora teníamos solamente un motor, ahora vamos a tener cuatro motores. Hay que entender, yo creo que el gran desafío que tenemos, primero es todos acostumbrarnos a una economía competitiva, a una economía integrada al mundo competitiva, que abre las posibilidades de expansión”, remarcó Sica. Además, describió el proceso de normalización: “Argentina no era una economía normalizada, éramos una economía desintegrada”.
De acuerdo con la visión de Sica, la integración global crea nuevos espacios de negocios y comercio, antes restringidos por regulaciones o la presencia dominante de grandes empresas. “Atrás de un grano de soja hay trabajo de ciencia y tecnología”, ejemplificó el economista, y luego agregó: “Lo mismo pasa cuando uno mira las nuevas producciones energéticas. Hay ecosistemas que se relacionan y generan crecimiento”. Al referirse a la minería, sostuvo: “Si vos vas a Neuquén, lo que está pasando en Neuquén va a pasar en todo el norte con la minería. No solo tenés las empresas de petróleo, se están instalando hoteles, hospitales, infraestructuras”.

El consultor también hizo hincapié en la transformación estructural pendiente en el Estado y en el mercado laboral. “Estamos avanzando en achicar el tamaño del Estado a un tamaño que sea financiable”, explicó. Sin embargo, advirtió que “faltan todavía las grandes reformas, que requieren un nivel de consistencia política mucho más fuerte”, especialmente en materia previsional e impositiva.
Al abordar la situación del empleo, Sica remarcó que la industria “dejó de ser la gran empleadora a nivel mundial”. Señaló que en la Argentina, “de cada cien trabajos que se crean por año, setenta es en empresas de menos de cien empleados y sesenta por ciento es en servicios”. El ex ministro detalló que el sector servicios, que incluye hotelería, gastronomía, entretenimiento y salud, “es la que tiene menor productividad”.
Sica también analizó el rol de la inversión y la productividad en el crecimiento económico. Sostuvo que “el ingreso es un problema de productividad” y que “la contracara de la productividad de un país es el nivel de salario. Y para tener más productividad tenemos que invertir. Y Argentina hacía quince años que no invertía”. Al analizar el financiamiento, sostuvo que la falta de moneda y profundidad financiera dificultó la expansión del crédito, y lo comparó con el acceso que tienen empresas y familias en países como Brasil o Chile.
En cuanto a la coyuntura política, Sica consideró que el rumbo económico debe sostenerse en el tiempo para consolidar el proceso de cambio. “El rumbo económico para mí es estabilidad, es desregulación y es integración al mundo”, aseguró. Recalcó que “hoy la discusión de las empresas no es un problema de rumbo, es un problema de matices”.
El ex ministro describió cómo la economía argentina desaprovechó el superciclo de commodities de los años 2000: “Lo desaprovechamos en que con valores de la soja a seiscientos dólares, en vez de aprovechar ese ingreso de capitales para expandir nuestra frontera de producción, duplicamos el valor del Estado. Entonces, cuando la soja volvió de seiscientos a trescientos, teníamos un Estado infinanciable”.
Sica también se refirió a la transformación tecnológica y demográfica. Expresó que “vamos a una economía silver, donde la gente vive más, pero necesitás más cuidados de salud, servicios de salud y construcción”. Destacó la importancia de transformar la construcción privada, utilizada tradicionalmente como reserva de valor, en vivienda y obra pública para resolver el déficit habitacional.
Finalmente, Sica resumió que “somos expertos en desaprovechar oportunidades”, y remarcó que la principal tarea pendiente es la estabilidad: “El gran desafío ahora es la estabilidad”.

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