La definición de un economista experto en industria: “La macro es sumamente importante, pero hay que atender la micro”

Diego Coatz advirtió que el avance de la informalidad impacta en la productividad y el empleo formal

Diego Coatz, ex economista jefe de la UIA y titular de la consultora Industria Más Desarrollo, aseguró que los equilibrios macroeconómicos son condición necesaria, pero sin una estrategia productiva y atención a la microeconomía, la estructura laboral y el desarrollo siguen comprometidos. En diálogo con Infobae en Vivo, Coatz propuso una mirada a fondo sobre los desafíos de la economía argentina y latinoamericana, con énfasis en el empleo formal, la competitividad y el rol del Estado.

Coatz describió un escenario en el que la economía formal pierde terreno ante el avance de la informalidad. “El sector informal, que tiene menos productividad, menos salarios, menos ingresos, se va achicando la clase media”, sostuvo. Según su análisis, el gran desafío consiste en evitar que la Argentina profundice el “karma de un país latinoamericano” donde el sector informal alcanza niveles cercanos al 70% y el desarrollo queda relegado. “En América Latina no hay ningún país desarrollado. Ninguno es desarrollado”, expresó.

En el último año, el mercado de trabajo argentino perdió más de setenta mil empleos formales y más de doscientos mil en el total de la economía, según los datos aportados por Coatz. La industria dejó de generar empleos directos e indirectos, con el comercio también afectado. “El sector informal de la economía se viene comiendo como Pac-Man al sector formal”, graficó el economista, y advirtió sobre el riesgo de consolidar dos economías: una pequeña, formal, concentrada en sectores como agro, energía y petróleo, y otra más grande, informal, de baja productividad.

El economista remarcó la necesidad de dos agendas simultáneas: equilibrio macroeconómico y una estrategia para el crecimiento. “Argentina necesita crecer arriba del cuatro por ciento. Si no crece arriba del cuatro, cinco por ciento, y aprovechando los dólares que nos va a dar Vaca Muerta, la minería, hay que crecer a cuatro o cinco por ciento para recuperar diez años de estancamiento”, explicó Coatz. En su visión, el equilibrio real solo se alcanza cuando existe crecimiento económico sostenido.

La otra agenda, según Coatz, reside en la estrategia productiva, que requiere una política industrial activa frente a un mundo que, según sus palabras, “es un quilombo”. “La particularidad que tiene el mundo es que todos los países vuelven a cuidar sus sectores productivos y hacer política industrial y productiva”, afirmó. El avance de China, con subsidios masivos y una política comercial agresiva, y el cierre de mercados en Estados Unidos y Europa, obliga a pensar medidas para defender la producción y la tecnología local. “Hay una certidumbre para nuestros países: fomentar y cuidar el empleo formal”, propuso.

El especialista subrayó la importancia de fortalecer los sectores formales con buenos empleos y productividad. “Tenemos que dar vuelta al Pac-Man y que crezca. Eso es una economía que esté de nuevo creciendo arriba del cuatro por ciento y una estrategia productiva pensando estos temas”, indicó. Entre las herramientas mencionadas, Coatz incluyó la educación técnica, el financiamiento a proyectos industriales y el desarrollo de proveedores en sectores como la minería y la energía.

Al referirse a la situación de las pequeñas y medianas empresas, Coatz marcó el impacto de la competencia desleal. “El contrabando afecta a un montón de PYMES porque el dólar está barato, no pago impuestos. Y tenés un sector que paga impuestos, formal, muy, con muchos problemas de competitividad y tenés otro sector informal, competencia desleal, diferentes canales que te agarran mercado”, explicó. Destacó la necesidad de políticas antidumping y medidas específicas para proteger a las empresas nacionales de la importación de productos a precio de remate.

Para el economista, el desafío es combinar equilibrio macroeconómico con una estrategia productiva de largo plazo
Para el economista, el desafío es combinar equilibrio macroeconómico con una estrategia productiva de largo plazo

El acceso al crédito representa otro obstáculo central para la recuperación de la industria y el consumo. Coatz advirtió que el crédito sobre el PBI en Argentina se ubica en doce puntos, mientras que en Brasil alcanza sesenta y en los países desarrollados supera el cien por ciento. “No hay crédito al consumo, no hay crédito a la construcción y a la compra de viviendas, inmobiliarios muy chiquititos, los UVA, y no hay crédito a las PYMES. Resolver eso va a tardar estructuralmente diez años”, señaló.

El especialista propuso que la transición requiera políticas de financiamiento para el consumo y para las PYMES, así como medidas para los sectores que pierden empleo, con el objetivo de evitar la precarización del mercado laboral. “El problema de nuestro país es que manda la macro. Cómo pagamos la deuda, cómo juntamos reservas, cómo estabilizamos el tipo de cambio, cómo bajamos la inflación y queda poco espacio para entender la estructura productiva y la micro”, señaló.

La volatilidad política y económica también se presenta como un obstáculo estructural. Coatz identificó como problema el hecho de que “cada cuatro años cambia todo, es muy pendular, pasás de una política a la otra y lo productivo también lo macro”. Propuso que las políticas productivas, comerciales y de servicios se transformen en políticas de Estado, con cuadros técnicos que trasciendan los cambios de gobierno.

Sobre el sentimiento de los empresarios, Coatz sostuvo que la resiliencia caracteriza a quienes invierten y gestionan fábricas en el país. Subrayó que las inversiones industriales requieren plazos largos y planificación a diez años, con apuestas en tecnología, recursos humanos y maquinaria que, en su mayoría, provienen del exterior. “Tenemos que salir del corto plazo y pensar a largo plazo. A todos nos pasa que lo que manda es lo urgente y no lo importante”, explicó.

La coyuntura agrega dificultades. Coatz enumeró una caída de casi cinco puntos en la actividad industrial de febrero respecto al año anterior y una baja de más del diez por ciento frente a 2022 y 2017. La falta de consumo, la escasez de crédito y la volatilidad del tipo de cambio generan dificultades para planificar inversiones y definir costos en dólares. “Lo que hay que tener es previsibilidad. Es muy difícil planificar si de repente un viaje al exterior hoy te vas porque es barato y en seis meses vuelve a subir. Para el turismo, el turismo hoy no puede planificar, porque no vienen turistas, la industria tampoco”, ilustró.

En el contexto global, Coatz ubicó a la inteligencia artificial como un factor de disrupción que desafía el empleo y la estructura productiva. En su análisis, la respuesta de los países desarrollados consiste en fortalecer sus sectores industriales y tecnológicos. “Todos los países están tomando medidas productivas para defender su tecnología, su producción nacional, su conocimiento. Y eso requiere trabajar en temas de competitividad, cuestiones tributarias, financiamiento”, describió.

El economista remarcó que la macroeconomía requiere atención prioritaria, pero insistió en que el desarrollo depende de políticas sostenidas que trasciendan los cambios de gobierno, con foco en la producción, la educación técnica, la tecnología y el financiamiento. “La macro es sumamente importante, pero tenés que atender a la micro”, resumió.

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