Cómo se prepara Río de Janeiro para el multitudinario show gratuito de Shakira en Copacabana
Como sucedió en los últimos dos años con Madonna y Lady Gaga Rio de Janeiro vuelve a celebrar su concierto multitudinario en la playa de Copacabana; y eligió para 2026 a Shakira, que es la artista latinoamericana más convocante del planeta.
Días antes del gran show del sábado, la ciudad esperaba una convocatoria superior a las dos millones de personas, dispuestas frente al escenario de la diva colombiana o frente a las pantallas y sistemas de sonido que se colocan en torres, sobre la arena, a lo largo de unos 1000 metros, entre la playa y la avenida costanera.
Así como hace exactamente un año, la playa quedó rebautizada como Gagacabana, por el show de Lady Gaga en ese mismo escenario, por estos días se habló de Lobacabana, ya que Loba (o “She Wolf) es uno de los apodos con los que en los últimos años se suele identificar a Shakira.
Este proyecto anual del municipio de Río de Janeiro convoca tanto al público local como a una audiencia que llega de distintas partes del país y del exterior. Y parece estar definitivamente instalado en la agenda cultural de los cariocas ya que las reservas aéreas de la última semana crecieron un 80 por ciento respecto del mismo período de 2024, cuando se realizó el primero de los recitales de esta serie llamada Todo mundo no Rio.
El municipio calculó que el evento del sábado terminará inyectando más de 800 millones de reales (unos 160 millones de dólares) en la economía local.
Para esta edición las autoridades desplegaron casi 8000 agentes de policía, drones, cámaras de reconocimiento facial y 18 puntos de ingreso a la zona con detectores de metales. Sería el mayor dispositivo de seguridad que ha visto Copacabana en sus megaconciertos.
En 2025, tras la actuación de Lady Gaga, la policía dijo que había frustrado un atentado con bomba orquestado por un grupo que “difundía discursos de odio” y que tenía entre sus objetivos a la comunidad LGBTQ+.
El día anterior al show se realizó la prueba de sonido y los ajustes de todo el espectáculo. Durante la tarde ensayaron los músicos y una “doble” de Shakira que hizo sus rutinas. Más tarde la diva colombiana cruzó la calle desde el hotel donde se encontraba alojada, para sumarse al ensayo. Esto permitió que se conocieran un par de invitados especiales al show, que resultaron ser dos de las más populares figuras de la música brasileña, Caetano Veloso y su hermana María Bethania. “O Leaozinho”, de Caetano, y “O que é, o que é”, de Gonzaguinha, fueron las canciones elegidas para este concierto.
Además, aunque no aparecieron en la prueba de sonido, durante todo el día en redes sociales se especuló con la presencia de otras voces muy famosas, Anitta (que comparte con la Loba el tema “Choka Choka”) y Rihanna (que grabó con Shakira “Can’t Remember to Forget You”, esa canción se escuchó en el ensayo).
Todo mundo no Rio se convirtió en una cita anual con los shows de Madonna en 2024 y Lady Gaga en 2026 (convocaron, según números oficiales, 1.6 y 2.1 millones de asistentes, respectivamente). Pero las playas cariocas fueron la arena para muchos otros shows multitudinarios, desde hace décadas. Incluso, son escenario de espectáculo de Año nuevo, por el que desfilan artistas brasileños de gran renombre.
Las arenas de Copacabana tienen una larga relación con la música. Y a pesar de que se espera que cada una de las divas superen la convocatoria de la anterior, fue hace poco más de tres décadas que se registró una cifra de público que hoy parece inalcanzable. Según los datos relevados en esa época, el concierto que Rod Stewart dio en la playa habría convocado a 3.5 millones de personas. Fue convocado, justamente, para el concierto de Año Nuevo.
Doce años después, en febrero de 2006, fue el turno de The Rolling Stones. La banda de Mick Jagger dio uno de los conciertos más esperados por el público brasileño. Y cumplió con las expectativas de ese momento.
Un año antes, se había realizado otro concierto que fue enmarcado en una celebración institucional, los 440 años de la ciudad de Río de Janeiro. Y para esa ocasión, la figura central del evento fue el cantante Lenny Kravitz.
Así como el festival Rock in Rio se convirtió en el epicentro sudamericano que congregó durante décadas al rock y el pop mundial, este escenario de Copacabana, aunque con intermitencias, supo engrosar la galería de figuras internacionales. En 2012 fue el turno de Stevie Wonder, con un recital que sirvió para cerrar el año.
Los conciertos para dar la bienvenida a un nuevo año son un clásico de esta ciudad. Una de las artistas con más convocatoria sobre ese escenario playero es Anitta, quien tuvo dos muy recordadas actuaciones, en 2017 y en 2025, cuando se calculó una afluencia de público que superó las 2.6 millones de personas. Por este escenario también pasaron otros nombres relevantes de la cultura popular del Brasil, como Gilberto Gil, Roberto Carlos, Ivete Sangalo y Ben Jor. Incluso, Caetano y Bethania dieron un hace dos años un show exquisito, en el marco de una gira que por su país estaban realizando juntos.

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