Caputo, a puro optimismo económico y político ante el círculo rojo del Foro Llao Llao: “Es imposible que Kicillof sea presidente”

Reina Máxima y Luis Caputo en el Foro Llao Llao
Caputo y la reina Máxima, ayer en Bariloche

De manera sorpresiva y totalmente fuera de agenda, el ministro de Economía, Luis Caputo, llegó ayer a Bariloche para hablar en el Foro Llao Llao, el ya tradicional encuentro empresario que se hace desde hace 11 años en esa ciudad.

“Es imposible que Kicillof sea presidente”, dijo ayer el titular del Palacio de Hacienda en el segundo día del encuentro. Y cerró esa idea con una frase, quizás irónica, quizás dirigida a alguno de los presentes: dijo que el que paga para medir en encuestas las chances presidenciales del gobernador bonaerense está tirando la plata.

Caputo habló en la cena de ayer, donde se degustó pastas de cordero y salmón, y lo escucharon unos 150 empresarios y emprendedores de alto impacto, en general vinculados a Endeavor, la red que nació de la mano de Eduardo Elsztain, anfitrión también del evento y socio del tradicional hotel patagónico. Antes de eso el ministro mantuvo una reunión con la reina Máxima de Países Bajos, la principal invitada a la cumbre. “Un placer charlar con la reina Máxima sobre economía e inclusión financiera. Nunca deja de sorprenderme su nivel de conocimiento y su pasión por mejorar el bienestar de las personas”, posteó en X.

Máxima Foro Llao LLao
Ayer, la reina Máxima dialogó con Federico Braun (@federomerofoto)

El evento se desarrolla en total hermetismo, como todos los años, pero Infobae pudo saber que el ministro se mostró muy optimista y fue muy aplaudido cuando terminó su exposición de poco más de una hora. Habló de los desafíos que sigue enfrentando la Argentina y volvió a remarcar algunos de los logros del gobierno de Javier Milei. También respondió preguntas, entre ellas algunas sobre el “riesgo kuka”.

“Que te puedo decir, optimismo absoluto, súper optimista del rumbo del plan y absolutamente confiado de la reelección”, resumió uno de los presentes.

Habló del modelo de la consistencia de los fundamentas económicos que tiene el país para enfrentar lo que viene. Destacó que su objetivo es terminar de ordenar la macro y resaltó que las exportaciones están llegando por primera vez a USD 100.000 millones. Reconoció que el contexto es difícil, pero repitió lo que había asegurado días atrás en un evento de Amcham: que vienen los mejores 18 meses para la Argentina.

“Tono político a full, casi de campaña”, aseguró otro de los integrantes del encuentro.

Caputo le pidió al auditorio que terminen de dimensionar el lugar que está alcanzando Argentina en el mundo y dijo que el gobierno trabaja para lograr más apoyo de algunas provincias. En ese punto hizo foco en uno de sus caballitos de batalla: las tasas municipales e impuestos provinciales están arruinando empresas.

Vista aérea de un gran hotel con tejados naranjas y paredes claras sobre un promontorio verde. Alrededor, un lago azul, bosques y montañas imponentes con picos nevados
El evento se desarrolla hasta hoy en el icónico Hotel Llao Llao, en Bariloche

El ministro aseguró que el sector privado tiene que hacerse cargo también de lo que le corresponde, que la política debe dejarlos poder hacer sus negocios de la mejor manera posible, pero pidió responsabilidad.

“Le dijo al sector privado que apueste, que arriesgue e invierta, que ellos, desde el sector público, van a dejar todo. Reconoció que hay gente que la está pasando mal y dijo que es deber de todos contribuir para que la pendiente no sea tan empinada”, detalló una de las fuentes.

Acompañado por su esposa, Ximena Ruiz Hanglin, también tuvo tiempo para hacer algo más personal su exposición y volvió a relatar cómo había jurado nunca más volver a la función pública, después de su paso como ministro y presidente del Banco Central durante la gestión de Mauricio Macri, y que poco tiempo antes de las elecciones se reunió con Milei y se convenció de su plan. A pesar de que le dijo que “ni loco” iba a ser su ministro, que como mucho podría ser asesor, al final terminó aceptando el desafío. En ese contexto dio detalles del proceso y de las charlas en su casa cuando cambió de idea. Otra vez hubo aplausos para el ministro y su esposa.

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