Privatización de la Hidrovía: comienza la evaluación técnica con respaldo multisectorial

El proceso de privatización de la Vía Navegable Troncal avanza hacia una nueva etapa decisiva. Las empresas Jan de Nul NV y DEME NV continúan en la competencia, luego de superar la revisión de antecedentes, para someter sus planes de trabajo a una evaluación técnica rigurosa. La instancia abierta este miércoles 22 de abril establece el inicio de una fase en la que el gobierno nacional pone a prueba la capacidad operativa y tecnológica de los oferentes, bajo un sistema de calificación que responde a estándares internacionales. La privatización de la principal ruta fluvial del país se consolida como una política con amplio respaldo multisectorial.
El proceso licitatorio para la modernización de la Vía Navegable Troncal, considerada la vía de salida más relevante para las exportaciones argentinas, alcanzó un hito relevante con el comienzo de la segunda fase del concurso. Tras una primera instancia de verificación de antecedentes, las firmas internacionales Jan de Nul NV y DEME NV lograron avanzar, mientras que la propuesta de DTA Engenharia fue desestimada por la falta de garantías requeridas.
En la actual etapa, la atención se centra en la apertura del denominado “Sobre 2”, donde los planes de trabajo de los oferentes son sometidos a un examen técnico detallado. Este mecanismo se apoya en las recomendaciones de la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) y toma como referencia las mejores prácticas internacionales en licitaciones de infraestructura estratégica. El sistema de puntaje implementado prioriza la viabilidad de las propuestas, profundizando en cuestiones como la tecnología utilizada en las dragas, la calidad de los equipos de balizamiento, la logística prevista para la ejecución de las obras y la trayectoria de los profesionales propuestos para liderar los trabajos.
El procedimiento busca garantizar un estándar de excelencia en toda la traza de la hidrovía. El gobierno nacional sostiene que este enfoque asegura transparencia y objetividad, al fundamentar cada decisión en criterios técnicos verificables y abrir el proceso al escrutinio de los interesados.
El avance del cronograma generó una reacción positiva en distintos sectores privados y empresariales. Varias entidades destacaron la importancia del nuevo paso en la privatización y señalaron que el proceso actual otorga previsibilidad y competitividad, dos demandas históricas del sistema productivo nacional. La Unión Industrial Argentina (UIA), el Centro de Exportadores de Cereales, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA-CEC), la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas (CAPYM) y la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) figuran entre las organizaciones que expresaron su apoyo y validación.
La privatización de la Vía Navegable Troncal es considerada por sus impulsores como un cambio de paradigma en la estructura logística y de costos del comercio exterior argentino. El gobierno nacional afirmó que la modernización en la gestión y la optimización de las tareas de dragado permitirán una reducción directa de los costos logísticos, abriendo la puerta a una mayor competitividad para los productores del país en el acceso a los mercados internacionales.

La reducción de costos en la navegación, combinada con la incorporación de tecnología de última generación, aparece como un incentivo directo para la inversión privada y el crecimiento de las exportaciones. El proceso de privatización busca consolidar a la Vía Navegable Troncal como un motor eficiente para el desarrollo y la internacionalización del trabajo argentino.
La transparencia técnica constituye uno de los ejes centrales de la licitación, con un sistema que garantiza que cada paso esté debidamente fundamentado y sujeto a control. El diseño licitatorio se presenta como un modelo abierto, apoyado tanto por organismos internacionales como por los principales actores nacionales vinculados al comercio y la producción.
El proceso contempla una tercera etapa, en la que se evaluarán las ofertas económicas después de concluir la ponderación de los planes de trabajo. Ese paso será determinante para definir cuál de las dos empresas se hará cargo de la operación y el mantenimiento de la vía, una decisión que, según el gobierno, tendrá consecuencias directas en la eficiencia del transporte fluvial y el valor agregado del trabajo argentino.
La participación de compañías internacionales como Jan de Nul NV y DEME NV introduce una competencia orientada a la excelencia operativa, en línea con los requisitos técnicos establecidos y las expectativas de los sectores productivos. El respaldo multisectorial a la privatización refuerza la legitimidad del proceso y proyecta un horizonte de mayor integración con los mercados globales.
La iniciativa cuenta con el seguimiento de organismos especializados en comercio y desarrollo, y se presenta como una respuesta a demandas históricas de eficiencia, previsibilidad y transparencia en la gestión de la infraestructura clave para la exportación nacional.

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