“Cerramos”: en medio de la crisis textil, diseñadores se unen para liquidar sus stocks con hasta 50% de descuento
Ante la crisis de la industria textil, una reconocida marca de indumentaria creó un espacio donde diseñadores argentinos que estén cerca de cerrar podrán liquidar sus stocks de manera conjunta. La iniciativa surge en un escenario cada vez más complejo para la continuidad de pequeños y medianos emprendimientos.
El contexto general para el sector resulta sumamente adverso: caída del consumo por la pérdida de poder adquisitivo, altos costos y la apertura comercial con China. Muchas firmas optaron por reconvertirse en importadoras y aplicar una política de promociones agresiva y, aun así, no logran sostenerse frente a la baja de las ventas.
En ese marco, Ona Saez presentó “Cerramos”: una propuesta sin fines de lucro para que los afectados “por las políticas negativas y el abandono que sufre la industria” puedan comercializar sus remanentes. Apuntan a visibilizar la problemática y defender al rubro. Lo consideran “una acción de protesta y resistencia”.

“Convocamos a marcas, diseñadores y emprendedores de moda y accesorios que estén cerrando sus puertas”, comunicó la marca en sus redes sociales y precisó que el ciclo tendrá lugar en La Factory (Martínez) del 1 al 25 de mayo. Se busca que las prendas sean accesibles, por lo que contarán con descuentos de hasta el 50% y cuotas sin interés.
En diálogo con Infobae, su dueño, Santiago Saez, contó que la idea surgió a raíz de la realidad que se observa constantemente, especialmente en las redes sociales, donde se evidencian muchas marcas que están por cerrar o locales a los que no les está yendo bien. “Nos pareció que, de alguna manera, podíamos colaborar con los colegas”.
Ya hay 25 diseñadores que se sumaron para formar parte de los primeros días del evento, aunque Saez aseguró tener conocimiento de que “varios más quieren participar”.
Por otro lado, contó: “Tenemos el deseo de hacer un petitorio dirigido a las autoridades, con el fin de impulsar propuestas que contribuyan a cuidar la actividad”.

“En un mundo tan exigente, al que no debemos darle la espalda, no se trata de ser proteccionistas, sino de ver cómo cuidarnos entre todos y hacer una industria textil competitiva mundialmente”, manifestó.
En su caso particular, el empresario señaló que tratan de ser lo más competitivos posible en función de sus costos. “Sufrimos una baja en la producción y buscamos compensarla con mayor valor agregado —por ejemplo, con prendas más personalizadas— para evitar que la facturación caiga tanto”, contó.
Con respecto a la importación, afirmó que empezaron a incursionar, aunque sigue predominando la fabricación nacional. Saez consideró que la clave está en la diferenciación y que “nos va a rescatar el talento en Argentina”.
Al mismo tiempo, expresó su malestar porque muchos diseñadores que se ven obligados a cerrar sus puertas terminan volcándose a trabajos de servicios que no les gustan —como Uber—, algo que, según advirtió, refleja el rumbo que está tomando la economía.
Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el sector textil, que comprende confección, cuero y calzado, opera al 24% de su capacidad instalada y la producción mostró en enero una caída interanual de 23,9%. La Fundación Pro Tejer remarcó que esto implica que casi 8 de cada 10 máquinas están paradas en las fábricas.
En el frente externo, Argentina importó en febrero 12.800 toneladas de productos textiles por un valor de 32 millones de dólares. El informe señala que el aumento en la compra de bienes terminados, como confecciones y prendas, contrasta con la disminución en la compra de insumos básicos, especialmente hilados y tejidos.

La federación atribuye la crisis al crecimiento de las importaciones de artículos cuyos precios no llegan a cubrir el costo de la materia prima, lo que provoca distorsiones en el mercado y representa una competencia desleal.
En ese sentido, detallaron se registraron operaciones con remeras de algodón por menos de 0,01 dólar, toallas por debajo de 0,30 dólar el kilo y pantalones de jean por menos de 1 dólar.
Como consecuencia, el empleo se vio fuertemente afectado. De acuerdo con FITA, en diciembre de 2025 se contabilizaron 100.000 puestos de trabajo formales en el rubro, 12.000 menos que en el mismo mes del año anterior. La pérdida acumulada asciende a 20.000 si se compara con 2023.

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