Ante inversores, el vicepresidente del Banco Central se mostró optimista respecto al ritmo de acumulación de reservas

El vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, expuso ante inversores en Washington D.C. datos que ilusionan al Gobierno sobre la continuidad del ritmo de compra de reservas. El optimismo surge de tres tendencias principales: la reducción en la compra de dólares por parte de los ahorristas después de las elecciones, las colocaciones de obligaciones negociables de empresas que todavía no se giraron al exterior y los ingresos de proyectos aprobados bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que ya se materializaron. Dijo que la entidad ya acumuló USD 1.500 millones netos en lo que va del año y podría cerrar 2026 con USD 8.000 millones acumulados.
En la presentación de la semana pasada, el número dos del BCRA, detalló que la demanda de dólares de los ahorristas cayó drásticamente tras las elecciones. Un gráfico incluido en la presentación mostró que el promedio mensual de compras minoristas pasó de USD 2.500 millones antes de las elecciones a USD 800 millones después. Según la exposición oficial, esas compras ahora se realizan en el ámbito local, por lo que no significan una carga para las reservas y fortalecen los depósitos y préstamos en dólares dentro del sistema financiero. “Tras las elecciones, la demanda de divisas por parte de los hogares se desplomó y estas compras ahora se realizan en el país, lo que respalda los depósitos y préstamos en dólares estadounidenses”, subrayó el informe presentado por Werning.
Pero ese no fue el único dato positivo, en el plano corporativo, la presentación del BCRA mostró que las empresas están “de vuelta a la actividad” tras una etapa de prudencia, desarmando coberturas cambiarias y tomando financiamiento para proyectos de capital. Desde octubre de 2025 hasta abril de 2026, las compañías emitieron obligaciones negociables por USD 9.900 millones, pero sólo liquidaron USD 6.800 millones en el mercado. Quedan pendientes de liquidación USD 3.200 millones, lo que representa una oferta potencial de divisas para los próximos meses.
La presentación también puso el foco en los ingresos de divisas provenientes de proyectos bajo el RIGI. El gráfico oficial mostró que los ingresos netos acumulados provenientes de estos proyectos alcanzaron USD 762 millones hasta marzo de 2026, con un ingreso bruto de USD 1.205 millones y egresos por USD 452 millones. La exposición subrayó que la financiación de la inversión extranjera directa y la repatriación de capitales residentes o ahorro interno tienen prioridad sobre el financiamiento de la deuda pública como pilares de la balanza de pagos. “Las entradas de divisas procedentes de la inversión extranjera directa relacionada con proyectos aprobados por RIGI a largo plazo ya se están utilizando”, indicó la presentación.
Estas tres variables ilusionan sobre la posibilidad de que se mantenga el ritmo de compra de los primeros cuatro meses del año. Con los USD 95 millones que se compraron el viernes, el BCRA logró superar el 60% de la meta que se fijó para este año (USD 10.000 millones) aunque hasta ahora –por los compromisos en moneda extranjera– no pudo acumular la misma cantidad de divisas. En la presentación, Werning sostuvo que las reservas crecieron en términos netos USD 1.500 millones hasta el momento y que el compromiso que asumió el equipo económico ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) de acumular USD 8.000 millones en 2026 se mantiene en pie.
“Se relajaron las metas de acumulación de reservas netas, pasaron de USD 11.000 millones a USD 8.000 millones este año, siempre arrancando de diciembre del año anterior. Probablemente con USD 10.000 millones comprando no alcance”, sostuvo el presidente de Analytica, Ricardo Delgado, pero marcó que, tal como viene el ritmo de compra -genuinas- y eventualmente computando ingresos por las garantías de financiamiento de multilaterales, las colocaciones que se vienen haciendo para dólar MEP e ingresos de privatizaciones por USD 1.500 millones/USD 2.000 millones, probablemente se cumpla sin mayor problema.
Una postura similar tuvo Alejandro Giacoia, economista de EconViews, quien sostuvo que el BCRA va a seguir comprando. “Ahora, este segundo trimestre, que tenes la liquidación de la cosecha gruesa, va a acelerar el ritmo de compras”, marcó. Aunque destacó que, para que esas compras se transformen en acumulación de reservas netas, se deberá ver cuánto se termina utilizando para pagar deuda, cuánto le compra el Tesoro al BCRA.
Durante el viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, la semana pasada a Estados Unidos, se confirmó que se encuentra en negociaciones con el Banco Mundial por una garantía de USD 2.000 millones y con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por otros USD 550 millones. Mecanismo con el que se busca bajar la tasa de financiamiento para pagar los próximos vencimientos y con ello, que las reservas que compre el BCRA se puedan acumular.
Según pudo saber Infobae, en conversación con Caputo, en el caso de la garantia del Banco Mundial, ellos se encargan de la negociación de los préstamos con bancos privados, mientras que con el BID, el Ministerio de Economía ya ha hecho lo que se llama el “pedido de propuesta” a las entidades.
La exposición del número dos del BCRA en la capital de Estados Unidos sintetizó que los principales motores actuales del ingreso de divisas pasan por la menor demanda minorista, las colocaciones de deuda privada sin girar y la llegada de inversiones extranjeras directas asociadas al RIGI. Estos elementos, según la presentación, configuran el panorama de reservas y financiamiento de la economía argentina en 2026.

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