Violeta Kreimer, ganadora argentina de un Premio Oscar 2026 a Mejor cortometraje de ficción: “Me sentí Messi”
La productora nacida en Vicente López contó en Infobae al Regreso cómo fue recibir el máximo premio del cine estadounidense por Two People Exchanging Saliva. Revivió sus comienzos y reveló el curioso origen del film
El reciente reconocimiento en los Premios Oscar 2026 no solo generó repercusión en el mundo del cine, sino también orgullo en la Argentina. Entre las celebraciones por la estatuilla, una protagonista inesperada se volvió tema de conversación: Violeta Kreimer, productora nacida en Vicente López que forma parte del equipo detrás de Two People Exchanging Saliva (en español Dos personas intercambiando saliva; en francés, Deux personnes échangeant de la salive) que se impuso como Mejor Cortometraje de Ficción en la ceremonia. Tras el impacto de la noticia, la argentina habló con el equipo de Infobae en vivo y compartió detalles de su historia, su carrera internacional y lo que significó recibir un premio tan importante.
Antes de dedicarse al cine, Kreimer había estudiado Ciencias Políticas, una disciplina que marcó su forma de entender el mundo. Su formación académica comenzó en Buenos Aires y continuó en Francia, en una de las instituciones más prestigiosas del área. “Empecé en Argentina y terminé en París. Fue un doble diploma. En la Di Tella y después en Sciences Po”, contó. El propio Azíz destacó la importancia de esa universidad en el ámbito internacional, describiéndola como “el Lionel Messi de las escuelas de política en el mundo”.
Sin embargo, su carrera profesional terminó tomando un rumbo distinto al que imaginaba en un principio. Aunque siempre le interesó el análisis político, su interés fue migrando hacia el ámbito cultural y artístico. “Siempre pensé más en hacer políticas culturales. Mi idea desde el principio era esa. Terminé trabajando más en lo privado y en el arte contemporáneo, en la fotografía y ahora en el cine”, explicó.
Ese camino la llevó a crear su propia productora en París. Hace seis años fundó Misia Films junto a su socia Valentina Merli, una productora italiana con quien comparte el proyecto. “Somos dos extranjeras en París”, comentó con humor. Con el tiempo, el trabajo de la empresa fue creciendo y apostando por proyectos innovadores que combinan cine y arte contemporáneo.
El proyecto que terminó llevándola al Oscar nació en un contexto inesperado: la pandemia. Kreimer contó que la idea surgió durante el confinamiento por el COVID-19, cuando muchas ciudades del mundo estaban completamente paralizadas. “Acababa de montar mi empresa unos meses antes. Venía del mundo del arte y propusimos filmar dentro de espacios que estaban vacíos en ese momento”, relató.
El proyecto se desarrolló dentro de las emblemáticas Galerías Lafayette de París, uno de los símbolos del consumo y del lujo en Francia. Allí comenzó a filmarse una serie de cortometrajes que exploraban el espacio desde una mirada artística. “Primero filmábamos con los espacios cerrados y después empezamos a filmar de noche”, recordó. Una de esas piezas, Dos personas intercambiando saliva, se convirtió en la película que finalmente recibió el reconocimiento de la Academia. La obra propone una metáfora social que combina absurdo y crítica política. En el universo que plantea la historia, las personas pagan sus compras recibiendo cachetadas. “Cuanto más rico es uno, más cachetadas recibe”, explicó la productora.

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