¿Y si empezamos por la reforma educativa?

Ciencia y tecnología son prioritarias para estar en la conversación global, de la que alguna vez Argentina participó

Recientemente, UNICEF dio a conocer el resultado de distintas mediciones en Argentina. Sobre el bienestar adolescente, plantea el aumento del bullying escolar del 25 al 41%, tema no menor. Señala, además, que 4 de cada 10 adolescentes apuestan dinero.

Aumentó el número de suicidios adolescentes. El principal motivo: el endeudamiento.

Es increíble que se hable de la urgencia de una reforma laboral, tributaria, penal, pero ni una palabra sobre la urgencia de una reforma educativa. Es poner el carro delante de los caballos. La educación -lo vio primero Sarmiento- sigue siendo la base de toda sociedad.

Es la estructura que sostiene al edificio donde se construye toda nación. Sobre esta base, ciencia y tecnología son prioritarias para estar en la conversación global, de la que alguna vez Argentina participó.

Entre paréntesis, pareciera –por sus políticas- que en el gobierno del presidente Milei hay rasgos de ludopatía.

Lo cierto es que sí hay un accionar en espejo entre los presidentes Trump y Milei. El argentino viene de gobernar dos años sin presupuesto y Trump acaba de someter a su país al más largo período sin el mismo.

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